Peñalcázar, un pueblo abandonado con muralla, calzada romana y vistas increíbles

No recuerdo con exactitud qué edad tenía la primera vez que fui a Peñalcázar, pero debía tener unos 12 o 13 años, es decir, hará unos 25 años. Recuerdo que fui con mis padres y mis tíos de Reznos y que cuando llegamos a la fuente de abajo había un pastor con unas cabras y que una de ellas escupió a mi padre, uno de esos recuerdos ridículos que se queda ahí a lo largo de los años. Leer más »