Peñalcázar, un pueblo abandonado con muralla, calzada romana y vistas increíbles

El domingo 13 de mayo de 2018 organizamos una excursión a Peñalcázar y la presentación del libro «Despoblación y abandono de la España rural. El imposible vencido» de Luis del Romero en el pueblo vecino de Reznos. Hay posibilidad de alojamiento gratuito el sábado. Podéis leer toda la información y apuntaros aquí.

No recuerdo con exactitud qué edad tenía la primera vez que fui a Peñalcázar, pero debía tener unos 12 o 13 años, es decir, hará unos 25 años. Recuerdo que fui con mis padres y mis tíos de Reznos y que cuando llegamos a la fuente de abajo había un pastor con unas cabras y que una de ellas escupió a mi padre, uno de esos recuerdos ridículos que se queda ahí a lo largo de los años. Leer más »

La 1ª vez que mi abuela cogió un tren

Hasta aquí venía mi madre caminando para coger el tren. Hasta aquí vino mi abuela cuando tenía 9 años, con su abuelo, para coger el tren por primera vez. El abuelo quiso regalarle esa experiencia a su nieta: caminaron 4 km de Reznos a Tordesalas, cogieron el tren, y se bajaron en la estación siguiente, Torrelapaja (4km de trayecto) para volver a caminar otros 5 km de regreso al pueblo. Mi abuela lo recordaba perfectamente, fue un momento mágico para ella. Era el año 1929 y esta estación había llenado de vida el pueblo. Leer más »

Por qué no debes fiarte de las ayudas que prometen a los emprendedores

Cuando me metí en el lío de montar Casa Tía Julia, además de pedir la capitalización del paro para empezar (si a alguien le interesa cómo van los trámites, me puede preguntar) estudié bien las subvenciones y ayudas que podía obtener en Castilla y León (donde estoy dada de alta) y en concreto había una para la que yo cumplía todos los requisitos: mujer, menor de 35 años, desarrollo rural… por la que concedían hasta 12.000 euros justificables en inversiones, entre las que se incluían la compra de bienes inmuebles para desarrollar la actividad, con lo que en mi caso, al comprar la casa, ya lo tenía más que justificado. Lo pregunté todo bien, estudié la convocatoria del año anterior a conciencia, me atendieron fantásticamente en la oficina de Empleo en Soria y me lancé a la aventura, siguiendo el orden exacto de las cosas. Según los técnicos con los que hablé, alrededor de noviembre (yo me daba de alta en septiembre) se publicaría la convocatoria de ese año y obtener la subvención, visto mi expediente, sería algo casi automático.

Error. Ni los técnicos ni yo podíamos imaginar lo que saldría publicado en el BOCyL
(Boletín Oficial de Castilla y León). Efectivamente, en noviembre se publicó la convocatoria, solo que tenía dos diferencias sustanciales: Leer más »