Una semana de retiro literario para terminar tu novela con la ayuda de una editora profesional
Este programa literario es para ti si…:
Casa-coworking. Espacio de trabajo, tecnología y cultura desde un pueblo de 40 habitantes
Este programa literario es para ti si…:
Bueno, en realidad no ha sido ahora, sino hace un año, en el 2015. Pero como no lo llegué a publicar en su día, me permito la licencia literaria de anunciarlo así.
Hace unas semanas Gaztea e Íñigo me pidieron pasar unos días en Casa Tía Julia para repensar el proyecto en un entorno sin distracciones (a veces no tener cobertura es una bendición) y por supuesto les acogí con un buen fuego y unas buenas chuletas de cordero y choricillos a la brasa...
Recupero aquí mi primera columna «Tamaño Nuria» que escribí allá por 2005 para la bitácora Todas.
Ciria está situado en la raya de Soria con Aragón (el pueblo más cercano, Torrelapaja, está a 4 km caminando por la vía y es ya provincia de Zaragoza). Esto da una identidad peculiar al pueblo, entre dos culturas, la castellana y la aragonesa. Consulta cómo llegar.
No recuerdo con exactitud qué edad tenía la primera vez que fui a Peñalcázar, pero debía tener unos 12 o 13 años, es decir, hará unos 25 años. Recuerdo que fui con mis padres y mis tíos de Reznos y que cuando llegamos a la fuente de abajo había un pastor con unas cabras...
Los (des)Conectados de Casa Tía Julia son fines de semana sin cobertura en los que os proponemos un tema y una pequeña charla a cargo de especialistas en esa materia. Habrá vermú, comida a la brasa y queso casero. Y tiempo, mucho tiempo para conversar, aprender y pasarlo bien.
Del 2 al 6 de abril de 2015: 4 días de taller (de jueves a domingo) + puesta en escena de lectura dramatizada.
Hasta aquí venía mi madre caminando para coger el tren. Hasta aquí vino mi abuela cuando tenía 9 años, con su abuelo, para coger el tren por primera vez. El abuelo quiso regalarle esa experiencia a su nieta: caminaron 4 km de Reznos a Tordesalas, cogieron el tren, y se bajaron en la estación siguiente, Torrelapaja (4km de trayecto) para volver a caminar otros 5 km de regreso al pueblo. Mi abuela lo recordaba perfectamente, fue un momento mágico para ella. Era el año 1929 y esta estación había llenado de vida el pueblo.
El día 20 organizamos la primera ruta en Casa Tía Julia y no podemos estar más contentas. Tras un pequeño problema de organización (había que negociar con el cura para que la hora de la charla no coincidiera con la hora de la misa) la asistencia fue espectacular y vinieron la mayoría de mujeres del pueblo, que además aportaron sus vivencias, lo cual es impagable.
Se trata de una ruta en la que se pone en valor tanto el papel de la mujer en los espacios rurales como estos edificios singulares que en muchos casos han caído en un total abandono.
ACTUALIZACIÓN DE OCTUBRE 2020: Todo lo escrito abajo era verdad cuando lo escribí y fue verdad hasta el año pasado. Pude retirar sin problemas la mitad de los fondos en su día, pero actualmente NO OS FÍES DE LEETCHI.COM. Llevo ya dos meses intentando que me reintegren la otra mitad del bote (unos 2500 euros) y no hay forma. Me piden multitud de papeles y justificantes y cuando envío todo, me piden que lo vuelva a enviar con mayor calidad porque no lo ven bien (sic). Estoy pensando en denunciar a la OCU. Además sé que no soy la única a la que le ha pasado.
ACTUALIZACIÓN DE DICIEMBRE 2020: Finalmente me han ingresado la cantidad que me debían, tras marearme mucho. Inicié en junio la petición para retirar los fondos, así que han sido casi 6 meses para algo que hace unos años cuestión de días. He tenido suerte porque en mi caso, al ser autónoma, tenía registro de todos los gastos y porque he podido ir donde la empresa que me hizo la obra del tejado y pedirles que me pusieran un sello en una de las facturas. De esta manera Leetchi se ha quedado sin excusas para no pagar (no les valía la factura normal, no, tenía que llevar además un sello de la empresa, y escanearse). También les envié el modelo oficial de la declaración a hacienda de ese gasto. En fin, ya está resuelto todo, pero no recomiendo nada abrir un bote en Leetchi.
Cuando me metí en el lío de montar Casa Tía Julia, además de pedir la capitalización del paro para empezar (si a alguien le interesa cómo van los trámites, me puede preguntar) estudié bien las subvenciones y ayudas que podía obtener en Castilla y León (donde estoy dada de alta) y en concreto había una para la que yo cumplía todos los requisitos: mujer, menor de 35 años, desarrollo rural… por la que concedían hasta 12.000 euros justificables en inversiones, entre las que se incluían la compra de bienes inmuebles para desarrollar la actividad, con lo que en mi caso, al comprar la casa, ya lo tenía más que justificado. Lo pregunté todo bien, estudié la convocatoria del año anterior a conciencia, me atendieron fantásticamente en la oficina de Empleo en Soria y me lancé a la aventura, siguiendo el orden exacto de las cosas. Según los técnicos con los que hablé, alrededor de noviembre (yo me daba de alta en septiembre) se publicaría la convocatoria de ese año y obtener la subvención, visto mi expediente, sería algo casi automático.
Error. Ni los técnicos ni yo podíamos imaginar lo que saldría publicado en el BOCyL (Boletín Oficial de Castilla y León). Efectivamente, en noviembre se publicó la convocatoria, solo que tenía dos diferencias sustanciales:
Aquí os presento en persona a mi tía Julia, a sus 94 años, contándome un chascarrillo de su época (y de plena actualidad), sobre los leones en la puerta del Congreso. Vídeo grabado en 2003 y recuperado hoy mismo para Casa Tía Julia.